Una dulce y poderosa adicción

Febrero 27, 2007

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Cuando pensamos en una adicción generalmente pensamos en sustancias adictivas reconocidas como la nicotina del cigarrillo, el alcohol y las drogas callejeras como cocaína, heroína y otras. Sin embargo, existen también ciertos alimentos que pueden ejercer una influencia de tipo adictiva sobre nosotros la cual puede ser muy difícil de controlar.

Una adicción es un impulso incontenible que domina a una persona. Es algo que puede más que la voluntad de una persona. Una verdadera adicción siempre tiene un efecto desestabilizador sobre las emociones y también puede nublar el buen juicio. Por otro lado, el adicto cuando le niega la sustancia adictiva a su cuerpo, se siente muy mal.

El sobrepeso y la obesidad han venido aumentando su ritmo de crecimiento y hoy en día las estadísticas reflejan que el 65% de la población, o sea 2 de cada 3 personas, está o en una condición de sobrepeso o de obesidad. La obesidad es una epidemia con desastrosos efectos en una variedad de otras condiciones de salud relacionadas como: diabetes, alta presión, alto colesterol, altos triglicéridos (grasas en la sangre) y hasta cáncer. Es un problema que está tan fuera de control como el uso de drogas callejeras y el abuso de otras sustancias controladas.

Una estadística de interés, que está relacionada al aumento en la obesidad y sus enfermedades asociadas, es la estadística del consumo de azúcar a nivel de Puerto Rico y los Estados Unidos. Según los estudios del Departamento de Agricultura federal el consumo de azúcar en el año 1950 era de sólo unas 42 libras de azúcar por persona al año. Ya para el año 2000 el consumo anual de azúcar por persona se había elevado a 160 libras.

Por otro lado, la industria de los refrescos carbonatados también tuvo su bonanza. De acuerdo a la “National Soft Drink Association”, que agrupa a los productores de refrescos carbonatados, ya en el 1998 se llegaron a consumir un promedio de 54 galones de refrescos carbonatados anuales por cada persona que vive en Puerto Rico y los Estados Unidos. Para que tenga una idea, esto equivale a 576 latas de refresco por persona por año. Cada refresco carbonatado contiene el equivalente de 3 cucharadas (no son cucharitas) de azúcar.

Ya se ha podido comprobar que el azúcar puede tener un fuerte efecto adictivo sobre nosotros. Piense en esas veces en las que usted ha sentido ansiedad por algún alimento y mire a ver si lo que su cuerpo le estaba pidiendo no era algún alimento con un alto contenido de azúcar. Para muchas mujeres es casi imposible evitar sentir un fuerte deseo de consumir dulces o chocolates cuando se les acerca la menstruación. Muchas personas, cuando están pasando por situaciones de estrés, sienten un deseo incontrolable por consumir alguna golosina o postre azucarado. El azúcar es una sustancia adictiva.

El mecanismo hormonal del cuerpo que contribuye a crearnos la adicción al azúcar y los dulces ya se descubrió. Cuando consumimos azúcar el cuerpo produce un exceso de la hormona insulina para poder extraer la azúcar de la sangre y llevarla a las células. Pero, la insulina también ocasiona unos cambios a nivel del cerebro. Cuando consumimos azúcar el cerebro produce unas sustancias llamadas beta-endorfinas que son un tipo de opio natural que se produce en la glándula pineal. Las beta-endorfinas químicamente son parientes cercanas de la heroína y la morfina y para el cerebro son prácticamente la misma cosa. Tienen un poder adictivo que se refleja en un mal humor y en unos “síntomas de retirada” (dolor de cabeza, ansiedad, cambios emocionales, nerviosismo) para aquellas personas que deciden “quitarse del azúcar”. En fin, una persona abusa del azúcar y en cierto tiempo queda atrapada de su poder adictivo.

En mi práctica de 10 años ayudando a las personas a bajar de peso y recobrar la salud he visto como esta adicción al azúcar puede doblegar a una persona cuerda y convertirla en un adicto común. En mi libro “El Poder del Metabolismo” dediqué un capítulo titulado Rompiendo el vicio a la técnica que se puede utilizar para romper la adicción al azúcar y los carbohidratos refinados (pan, harina, dulces, chocolates, etc.). He visto desde prestigiosos abogados hasta niños de edad escolar a quienes hubo que ayudarles con un programa de “desintoxicación” para ayudarles a “romper el vicio” que tenían. Por otro lado, conozco a cientos de personas que si sólo logran eliminar el azúcar de su dieta bajan de peso con gran rapidez. Otros no lograron controlar su diabetes hasta que no rompieron su vicio con el azúcar.

Es una triste realidad de la vida el que la comida que más nos gusta siempre es aquella que más engorda. Los platos más sabrosos siempre son los que tienen o más grasa o más azúcar. Las golosinas y postres más sublimes, los que marcan una ocasión memorable, definitivamente siempre combinan grasa con azúcar. Está comprobado, todo lo mejor de la vida o está prohibido o nos engorda. Pero la fuerza que nos atrae detrás de estos alimentos siempre es el azúcar.

Sí, el azúcar puede causar una dulce y poderosa adicción. Es una adicción “legal” pero igual de peligrosa que las de las sustancias controladas.

Frank Suárez, Especialista en Obesidad y Metabolismo


Los problemas de la tiroides y el fluoruro

Febrero 16, 2007

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Hay varios expertos que creen que la epidemia de hipotiroidismo (problemas con la tiroides) está siendo causada por el bombardeo de nuestras glándulas tiroides con químicos que consideramos “saludables”. Se calcula que aproximadamente el 40% de las mujeres padecen de hipotiroidismo y como el hipotiroidismo causa un “metabolismo lento” es casi seguro que esa es también la causa de nuestra creciente tasa de sobrepeso y de obesidad que ya alcanza al 65% de la población.

Desde los la década de los años 40 en Estados Unidos se viene añadiendo el químico llamado fluoruro al agua que consumimos y a las pastas de dientes. El propósito es evitar las caries dentales. Sin embargo, esta sustancia que se considera lo suficientemente inofensiva como para añadirle al agua y a las pastas de dientes se ha utilizado en el pasado como un poderoso medicamento para reducir la función de una glándula tiroides cuando tiene un exceso de actividad. O sea, por muchos años los médicos recetaban fluoruro para suprimir la función de la tiroides cuando la tiroides estaba produciendo demasiada hormona tiroidal como en el caso de las personas con hipertiroidismo (tiroides demasiado activa). Es por esto que se sabe que el fluoruro suprime la función de la glándula tiroides y reduce el metabolismo.

Todo lo que reduzca la función de la tiroides reduce el metabolismo y hace que las personas engorden debido a un “metabolismo lento”. Se sabe que las personas con hipotiroidismo tienen una gran dificultad para adelgazar porque la poca producción hormonal de su glándula tiroides les hace aumentar de peso. El hipotiroidismo además causa depresión, caída del pelo, insomnio, cansancio continuo, estreñimiento, debilidad, acumulación de líquidos, alto colesterol y hasta pérdida de interés en el sexo.

Las pastas de dientes, en su gran mayoría, contienen fluoruro y la Asociación Dental Americana recomienda estas pastas de dientes por el efecto anti-caries que el fluoruro supuestamente tiene. La realidad es que los estudios que se hicieron sobre los efectos del fluoruro sobre las caries se hicieron con fluoruro de sodio de calidad farmacéutica que no es el tipo ni la calidad de fluoruro que se utiliza hoy en día para añadirle al agua y a las pastas de dientes.

El 2 de julio de 1997 la unión laboral NFFE (National Treasury Employees Union, Capítulo 280) que agrupaba a más de 1,500 científicos, ingenieros, abogados y trabajadores profesionales de la EPA (Environmental Protection Agency) hizo un pronunciamiento oficial en contra del fluoruro porque existía evidencia que ligaba el uso de fluoruro a la incidencia de cáncer y otras enfermedades incluyendo las enfermedades de la tiroides. No se hizo nada al respecto.

Sepa usted que solamente el 2% de Europa utiliza fluoruro en su abasto de agua y que no es costumbre incluir el fluoruro en las pastas de dientes en ese continente. Menos del 5% de la población mundial bebe agua con fluoruro. Es una costumbre muy americana y no hay que dudar que los grandes intereses económicos están detrás de ella. En Estados Unidos muchas veces lo que manda es el señor dinero.

Se ha documentado que uno de los primeros casos de añadirle fluoruro en el agua de beber fue una técnica utilizada por los Nazis en los campamentos de prisioneros de Alemania para llevar a los prisioneros a una “sumisión calmada”.

Si usted padece de una condición de hipotiroidismo o si siente que su metabolismo es demasiado lento le recomiendo que evite las pastas de dientes con fluoruro aunque tenga que pasar un poco más de trabajo de buscar una pasta sin fluoruro en su tienda local de productos naturales. El agua que no sea embotellada o filtrada no se la recomiendo tampoco por el contenido de fluoruro.

Esta semana fui a mi dentista (no es mi sitio favorito) y después de una buena limpieza que me hicieron me pasaron a otro cuarto donde el dentista me iba a inspeccionar la encía. Observé que la asistente de mi dentista tenía un pequeño frasco con un líquido azul en la mano y cuando se acercó a mi me dijo “le voy a poner el fluouro para sellar el esmalte de los dientes y evitar las caries”. La miré con un poco de terror y le dije “no deseo el fluoruro, gracias”. Ella me insistió en que lo usara. Le pregunté si ella tenía que usar guantes especiales para poderme poner el fluoruro. Me dijo “sí”. Le pregunté: ¿por qué tienes que utilizar guantes para ponérmelo? Sin pensarlo mucho me dijo “es tóxico el fluoruro” Le dije “esa es la misma razón por la cual no quiero que me pongas fluoruro en la boca, es tóxico”. Hubo un momento de silencio y ella me pidió una explicación. Le expliqué que yo trabajaba con gente obesa y que el fluoruro hacía daño a la tiroides lo cual hacia a la gente, entre otros problemas, engordar. Con la voz bien bajita me dijo “yo estoy gorda, ¿podría usted enviarme la información sobre esto sin que el dentista se entere? Fue un incidente muy interesante.

Frank Suárez
Especialista en Obesidad y Metabolismo


Los tóxicos y la desintoxicación del cuerpo

Febrero 6, 2007

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Según las estadísticas nacionales el problema del sobrepeso y la obesidad viene en aumento. Por otro lado, y aunque contamos con nuevos medicamentos de última tecnología, también ha venido en aumento la incidencia de las enfermedades catastróficas como lo son el cáncer y otras enfermedades del sistema inmune como esclerosis múltiple y lupus. En fin, tenemos mejor ciencia disponible para combatir las enfermedades pero todo indica que cada vez estamos más obesos y más enfermos con mayor dependencia de los medicamentos recetados. ¿Qué está pasando?

Algunos investigadores de prestigio internacional, y mis propias observaciones después de haber ayudado a más de 10,000 a bajar de peso, indican que puede haber una causa oculta: los tóxicos que estamos acumulando en el cuerpo. Más de 10 años de haber observado la dificultad de algunas personas para bajar de peso me han hecho comprobar que los tóxicos que se acumulan en el cuerpo reducen el metabolismo y ocasionan el llamado “metabolismo lento”. El “metabolismo lento” es una causa principal de obesidad y la obesidad a su vez está relacionada a las enfermedades catastróficas. El problema es grande. El 65% de nuestra población está en sobrepeso y en los niños de 5-11 años ya el porcentaje es un alarmante 19% cuando que hace 2 décadas eran sólo el 4% de los niños de esa edad tenían sobrepeso.

Desde el 1972 se sabe que el cuerpo humano acumula las sustancias tóxicas en la grasa. De hecho, cuando se sospecha que alguien ha sido envenenado maliciosamente el médico que hace la autopsia recolecta muestras de la grasa del cuerpo para analizarla y poder encontrar en ella algún veneno que la persona haya ingerido. Es en la grasa del cuerpo donde se acumulan las sustancias que el cuerpo trata como tóxicas: colorantes, preservativos, metales pesados (mercurio, plomo), insecticidas, hierbicidas y solventes. Se estima que el ser humano ha creado más de 40,000 compuestos químicos que son tóxicos para el cuerpo.

Como si esto fuera poco existen organismos parasíticos dentro del cuerpo que también crean sus propios tóxicos. Organismos como el hongo candida albicans que todos los humanos tenemos y que ya se ha descubierto que crea 78 tóxicos distintos dentro del cuerpo. Las personas obesas muchas veces padecen de un desesperante picor en la piel que les ataca más de noche que de día. Este picor es uno de los síntomas de una infección con este hongo. Puede usted ver más información sobre esto en este enlace y verá que es una de las causas principales de la epidemia de obesidad.

Como los tóxicos se acumulan casi exclusivamente en la grasa la única solución es adelgazar. Al romperse el tejido graso se liberan los tóxicos y si uno se asegura de consumir suficiente agua durante el proceso de adelgazar se logra que estos tóxicos abandonen el cuerpo a través de la orina. Es por esto que muchas de las personas que están adelgazando empiezan a observar que se le reducen las alergias, las migrañas y hasta la sinusitis. Cuando los tóxicos se van del cuerpo la salud y la energía regresan.

Una forma de desintoxicar el cuerpo es la de hacer una dieta baja en carbohidratos refinados (arroz, pan, harina, dulces, chocolates, azúcar) como la “Dieta 2×1” que recomiendo en mi libro El Poder del Metabolismo. Si esto se acompaña con un alto consumo de agua (no refrescos de dieta, ni jugos) los resultados no tardarán en notarse. El efecto de este tipo de dieta y el alto consumo de agua es un efecto de “detox” en el cual el cuerpo empieza a romper las grasas y de esa forme se eliminan los tóxicos alojados en ella. El ejercicio también ayuda a eliminar tóxicos del cuerpo.

Existen también hierbas naturales como el adaptógeno Rhododendrum Caucasicum que contiene el suplemento Relax Slim que ayudan a desintoxicar el cuerpo sacando los metales pesados (mercurio, plomo) y otros venenos del cuerpo.
El efecto desintoxicante que tiene el reducir la grasa del cuerpo y los tóxicos que en ella se acumulan es lo que explica el hecho de que todas las personas que adelgazan también experimentan una reducción o una eliminación total de sus alergias, dolores menstruales, migrañas y sinusitis. Cuando el cuerpo elimina grasa se desintoxica y eso mejora grandemente la salud además de la figura.

Frank Suárez
Especialista en Obesidad y Metabolismo