La mazorca de la obesidad

Julio 31, 2007

mazor.jpg

La obesidad se ha convertido en una verdadera “epidemia” y nada de lo que hagamos parece contener el crecimiento de esta condición. Lo más triste es que también está afectando a nuestros niños y cada vez son más los niños o niñas con obesidad infantil.

Hay distintos factores que han venido propulsando la obesidad. Uno de ellos es el cuantioso uso del endulzador llamado High Fructose Corn Syrop (HFCS) que hoy en día se utiliza más que ningún otro tipo de azúcar. En español a este tipo de azúcar, que es producido del maíz, se le llamaría “jarabe de maíz rico en fructosa”.

Resulta que en los años 70 el azúcar que se fabricaba de la caña y de la remolacha empezó a encarecer. Para ese entonces un grupo de investigadores japoneses desarrollaron un largo proceso químico de fermentación para extraer azúcar en forma de fructosa del almidón del maíz. Aunque el proceso era largo el costo del azúcar llamada High Fructose Corn Syrop (HFCS) que se extraía del maíz era mucho más barata que la azúcar hecha de la caña o de la remolacha. No tardó mucho tiempo en lo que todas las compañías de refrescos, mantecados, jugos endulzados y alimentos preparados empezaron a utilizar el High Fructose Corn Syrop (HFCS). De hecho si usted lee las etiquetas de los alimentos que compra en el supermercado encontrará el High Fructose Corn Syrop (HFCS) en prácticamente todos los alimentos enlatados o embotellados.

Por ejemplo, una lata de 12 onzas de refresco carbonatado contiene 13 cucharitas del High Fructose Corn Syrop (HFCS). Debido a que el consumo de sodas se duplicó desde el 1970 ya consumíamos 56 galones de soda por persona para el año 2001. El consumo de High Fructose Corn Syrop (HFCS) ya subió a 63 libras por persona al año para el 2001.

Investigaciones que se hicieron en la Universidad de Michigan descubrieron que la fructosa se convierte en el hígado en una mayor cantidad de triglicéridos (grasas). La fructosa del High Fructose Corn Syrop (HFCS) no estimula la creación de la hormona leptin que nos ayuda reducir los niveles de grasa y que controla el apetito. Cuando consumimos fructosa el hambre no se reduce de forma marcada debido a esta misma situación.

La doctora Meira Fields, del Departamento de Agricultura federal ha estado investigando los efectos dañinos de los distintos tipos de azúcar en las ratas de laboratorio. Lo que encontró es que cuando las ratas consumen una dieta alta en azúcar de caña o remolacha se enferman. Cuando la dieta es alta en fructosa, el componente principal del High Fructose Corn Syrop (HFCS), el daño es masivo con una notable degeneración de los tejidos de los órganos vitales como corazón y páncreas. En efecto, el uso del High Fructose Corn Syrop (HFCS) logra que muchas de las ratas se vuelvan diabéticas.

La fructosa del High Fructose Corn Syrop (HFCS) se metaboliza solamente en el hígado y ya se descubrió que se convierte mucho más fácilmente en grasa que el resto de los otros tipos de azúcares. Curiosamente el aumento vertiginoso en las tasas de obesidad empezó a sentirse en los años 80 cuando empezó realmente a crecer el consumo del High Fructose Corn Syrop (HFCS). Desde el 1970 el consumo de este tipo de azúcar extraída del maíz ha aumentado en un 4,080%.

A través de la práctica incesante los criadores de gallinas y cerdos han descubierto que nada engorda más a sus animales que el maíz. En estos animales lo que principalmente se utiliza es el maíz para engordarlos porque la experiencia ha demostrado que el maíz es eficiente para eso, para engordar. Es de pensar que el maíz por su alto contenido en fructosa logra el aumento de peso y también sostiene el hambre voraz que les hace engordar. El High Fructose Corn Syrop (HFCS) es un tipo de azúcar que debe evitar si usted quiere adelgazar. Desgraciadamente ya está siendo utilizado en casi todos los alimentos preparados o congelados, en los refrescos y en los jugos endulzados y se le va a hacer difícil encontrar productos que no contengan el High Fructose Corn Syrop (HFCS).

De todas maneras lo que más daño le puede hacer es aquello que usted desconoce. Lea las etiquetas y protéjase del High Fructose Corn Syrop (HFCS).

Frank Suárez, Especialista en Obesidad y Metabolismo


Los refrescos de dieta le engordan

Julio 3, 2007

La realidad es que si una persona quiere adelgazar tendrá que tomar mucha agua como medida principal. El agua sube el metabolismo de forma significativa. Es lógico que sea así porque cuando estudiamos la física de la molécula del agua, H2O (dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno), podemos ver que el átomo de oxígeno tiene una masa molecular 8 veces más grande que la de los dos pequeños átomos de hidrógeno.

h2o.jpg La molécula del agua, H2O, parece la figura de un “Mickey Mouse”® donde los dos átomos de hidrógeno son las orejitas del Mickey.

El agua, H2O, está compuesta en un 89% de oxígeno y sólo un 11% de hidrógeno cuando consideramos su masa molecular. Cuando tomamos agua lo que principalmente añadimos al cuerpo es oxígeno. El oxígeno es el elemento que permite la combustión de la grasa y es lo que más impulsa al metabolismo. Tomar mucha agua es una forma bien efectiva de subir el metabolismo y adelgazar.

Ahora, hay que aclarar que tomar agua y tomar jugos o refrescos no es la misma cosa. De la forma en que funciona el cuerpo, si el agua es agua sin ningún sabor, el cuerpo la envía al corriente sanguíneo y aumenta la hidratación y el oxígeno a nivel celular. Si el líquido que ingerimos tiene algún sabor (refrescos, jugos, café), el cuerpo asume que es un alimento y lo envía a través del tracto digestivo lo cual no remedia un estado de deshidratación ni necesariamente sube el metabolismo. Nuestro cuerpo sabe distinguir entre lo que es simplemente agua pura y los otros líquidos (refrescos, jugos, café, etc.) a los cuales trata como alimentos.

Consumir los refrescos carbonatados (Coca-Cola®, 7UP®, etc.), aunque sean de dieta, es una de las mejores formas que existen de deshidratar el cuerpo y de reducir el metabolismo. Estos refrescos contienen un ácido llamado ácido fosfórico que es lo que nos causa la sensación de picor en la lengua cuando los tomamos. El propósito de este ácido es mantener el azúcar en suspensión para que no se vaya al fondo de la lata y proveer la sensación de picor efervescente que es característica de estos refrescos. Los ácidos, por definición, son sustancias que reducen el oxígeno. Lo que pasa cuando tomamos uno de estos refrescos, aunque sea de dieta, es que el ácido fosfórico que contienen reduce una buena parte del oxígeno que está disponible en el cuerpo y eso a su vez reduce el metabolismo. Al reducirse el metabolismo usted engorda. He conocido personas obesas cuya acción principal para adelgazar fue eliminar los refrescos de dieta y sustituirlos por un alto consumo de agua.

Cuando consumimos refrescos carbonatados, de dieta o no de dieta, el cuerpo se deshidrata. La razón para esto es que el cuerpo humano tiene que mantener un bajo nivel de acidez interna en la sangre para poder sobrevivir. Nuestra sangre es más alcalina (contrario a ácido) que ácida porque si no lo fuera se repelería el oxígeno que necesitan las células. Los ácidos repelen oxígeno. Por esa razón nuestra sangre es más alcalina que ácida, para que el oxígeno pueda transportarse en ella. Cuando consumimos refrescos carbonatados con ácido fosfórico el cuerpo hace un esfuerzo supremo por reducir los niveles de ácidos a través de la orina y eso obliga al cuerpo a utilizar parte de su agua para empujar hacia fuera del cuerpo a los ácidos de los refrescos. Mientras más refrescos ácidos consumamos más tendrá el cuerpo que orinar para reducir el nivel de ácidos acumulados y esto agrava la deshidratación celular, reduce el oxígeno disponible para las células, al haber menos agua.

En química se utiliza la escala de pH (potencial de hidrógeno) para medir la acidez o alcalinidad de las substancias. En esta escala 7.0 es neutral, ni ácido ni alcalino. El agua por ejemplo, si no es destilada es 7.0 de pH en esta escala, o sea neutral.

Ejemplos en esta escala serían estos:

Sustancia
pH
Vinagre
2.4
ácido
Refresco cola
2.5
ácido
Jugo toronja
3.2
ácido
Jugo tomate
4.3
ácido
Saliva
6.6
ácido
Leche
6.8
ácido
Agua
7.0
neutral
Sangre humana
7.4
alcalino
Agua de mar
8.0
alcalino
Amoniaco
11.0
alcalino

Se ha calculado que una sola lata de refresco carbonatado de 12 onzas (pH 2.5) contiene tanto ácido que se requieren 32 vasos de agua de 8 onzas para devolver al cuerpo al punto neutral (pH 7.0). Las ventas de refrescos carbonatados a nivel mundial han crecido a un ritmo acelerado de la misma forma que han aumentado los problemas con el sobrepeso, la obesidad y el llamado “metabolismo lento”.

Cada vez que consumimos uno de esos refrescos carbonatados o colas reducimos drásticamente el oxígeno en el cuerpo al forzar un estado ácido interno. Nuestro metabolismo sufre las consecuencias porque al faltarle oxígeno se ve obligado a reducir parte de sus funciones y ello lo reduce.

Si usted quiere adelgazar la única forma es aumentando su consumo de agua y eliminando todos los refrescos carbonatados, incluyendo los de dieta. Haga la prueba, deje los refrescos y empiece a consumir mucha agua y usted verá la diferencia en su ropa.

Frank Suárez, Especialista en Obesidad y Metabolismo