El alcohol no engorda, pero…..

Diciembre 17, 2006

Alcohol no engorda, pero…

Bueno, la navidad es para disfrutarse. Es época de celebración, buena compañía y comida típica navideña.

Aunque para muchos no es la mejor época para hacer dieta o para rebajar para otros de nosotros es importante poder conservar la figura y no permitir que la navidad nos añada más libras de grasa de la cuenta.

Con la fiesta navideña también se acostumbra el “darnos el trago” ingiriendo alguna que otra bebida con alcohol. Es parte de la celebración. Por eso es bueno que ustedes sepan que el alcohol no engorda. Sí, técnicamente hablando el alcohol no engorda.  Fíjense que la gran mayoría de los alcohólicos son gente delgada.

Lo que realmente pasa cuando ingerimos alcohol es que no podemos adelgazar. El alcohol destruye la enzima lipasa que es la enzima que el cuerpo utiliza para romper la grasa. Sin lipasa no se puede adelgazar. O sea, cuando ingerimos alcohol simplemente no podremos bajar de peso porque se habrá destruido la lipasa que es la que nos rompe la grasa. El efecto del alcohol dura por lo menos 24 horas y eso quiere decir que por las próximas 24 horas después de ingerir alcohol no podremos reducir la grasa de nuestro cuerpo. O sea, que el alcohol no engorda pero tampoco nos permite adelgazar.

Hay algo que el alcohol causa que sí nos engorda. El alcohol deshidrata al cuerpo. O sea, le saca el agua. Fíjense en la cantidad de veces que las personas que están en una barra tienen que ir al baño a orinar. El alcohol deshidrata.

Todo lo que reduzca la hidratación del cuerpo reducirá nuestro metabolismo. Todo lo que reduzca nuestro metabolismo creará una tendencia a engordar. De esta forma, a través de la deshidratación que produce, el alcohol sí contribuye a engordarnos. Es por esto que las personas que tratan de adelgazar mientras siguén consumiendo alcohol a diario nunca lo logran.

Si de todas maneras usted se va a dar el trago de alcohol y desea que ello no le reduzca demasiado el metabolismo la solución es hidratarse antes y despuésde la fiesta. O sea, usted se toma por lo menos una botella de 16 onzas de agua antes de beber y otra botella de agua al terminar de beber. De esta manera usted reduce el daño que le hace el alcohol a su cuerpo porque protege la hidratación.

Así que si va a fiestar y va a beber alcohol prepárese adecuadamente tomando mucha agua antes y después. ¡Que disfrute!



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¡Los problemas de pareja le engordan!

Diciembre 15, 2006

Pareja enojada

Algunos piensan que todo el que está sobrepeso es solamente porque consume demasiada comida. ¡Nada más lejos de la verdad! Hasta tener problemas matrimoniales o de pareja le engordan.

La realidad es que nuestro cuerpo es controlado por la mente. Es principalmente a nivel mental que nosotros experimentamos el estrés que nos causa la vida. Como la mente controla al cuerpo aquello que nos afecta mentalmente termina por afectar al cuerpo. Ya se descubrió que el estrés engorda. El mecanismo exacto de cómo el estrés nos engorda está basado en la reacción hormonal que tiene nuestro cuerpo cuando nosotros experimentamos estrés. Cuando tenemos estrés nuestro cuerpo produce un exceso de la hormona llamada cortisol que es una hormona que engorda porque obliga al cuerpo a acumular grasa. De hecho, esta hormona además de engordarnos nos causa más hambre. Experimentar mucho estrés produce mucho cortisol y el mucho cortisol acumulará grasa muy en especial en nuestro abdomen (barriga) y en las caderas. La gente que sufre de mucho estrés siempre engordan en el abdomen de forma más notable que en las otras partes de su cuerpo.

Recientemente observé a mi amigo Juan C. quién venía luchando con su peso y con reducir su cintura por muchos meses y sin tener éxito. Juan C. se había forzado a hacer una dieta baja en carbohidratos, tomar mucha agua, tomar vitaminas e inclusive estaba asistiendo a un gimnasio 3 o 4 veces por semana. Sin embargo, Juan C. simplemente seguía engordando y se quejaba de que su ropa cada vez le quedaba más y más apretada. Era algo ilógico porque Juan C. estaba haciendo todo lo correcto: dieta y ejercicio. Nada parecía funcionar y Juan C. ya se mostraba medio deprimido y apático con su meta de poder adelgazar.

Transcurrieron como 2 meses sin resultados. Era desesperante lo que Juan C. estaba experimentando, mucho esfuerzo de dietas y ejercicios y ningún resultado. Un día entró a mi oficina para hablarme de un asunto distinto, los problemas con su pareja. Se le sentía agitado mientras me explicaba su frustración con la relación. Después de un rato de conversación Juan C. llegó a la conclusión de que esa relación no tenía futuro y que debía terminarla. Por un instante lo observé mucho más seguro de si mismo y de lo correcto de la decisión de terminar la relación y salir del sufrimiento que la misma le causaba.

Poco más de 2 semanas después Juan C. regresó a mi oficina, se subió la camisa y me dijo “mire como he bajado de peso”. La verdad es que quedé impresionado. Me estaba enseñando una cintura como 2 o 3 pulgadas más pequeña y realmente se le notaba que había bajado una gran cantidad de grasa.

Le pregunté ¿cómo lo lograste?. Con una amplia sonrisa me dijo “terminé con mi relación que era una pesadilla y desde entonces he bajado de peso sin mucho esfuerzo”. Me dijo “estoy tranquilo, tengo mi propio apartamento y me encanta estar en él”. Me continuó diciendo “¡Don Frank, era el estrés, no me dejaba bajar de peso!”.

En mi libro “El Poder del Metabolismo” dediqué un capítulo al tema de cómo el estrés nos engorda. Pero, admito que nunca había visto un caso tan obvio como el de mi amigo Juan C.

Así que tener la pareja incorrecta, con las discusiones y conflictos de pareja que ello trae, puede que no añada calorías a nuestra dieta. Pero, definitivamente engorda. Si no me creen pregúntenle a Juan C.



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¿Qué es el “metabolismo lento”?

Diciembre 6, 2006

MUCHA GENTE SOBREPESO

Las personas que no conocen del metabolismo piensan que todo el que está sobrepeso es solamente porque consume demasiada comida. ¡Nada más lejos de la verdad! Hasta tener problemas matrimoniales o de pareja le engordan.

La obesidad y el sobrepeso van en aumento, la tendencia es clara. Según reflejan los estudios nacionales más del 65% de nuestra población tiene sobrepeso. Es una epidemia que afecta aún a nuestra juventud porque la obesidad infantil también viene aumentando a un ritmo acelerado. 

Mientras esta situación se viene agravando cada vez más personas se quejan de tener lo que llaman un “metabolismo lento”. Pero, ¿qué es el “metabolismo lento”?

La palabra “metabolismo” está compuesta por el prefijo “meta” que proviene del griego y quiere decir “movimiento o cambio”. Es como cuando decimos “metamorfosis” que quiere decir “cambio de forma”. O, cuando decimos “metástasis” queriendo indicar un cáncer que está en “movimiento”. En fin, “meta” indica movimiento o cambio. El metabolismo tiene que ver con los movimientos y los cambios que ocurren dentro del cuerpo para poder generar energía para sobrevivir. El “metabolismo lento” es una condición real que afecta a muchísimas personas. Es una condición en la cual el cuerpo se torna ineficiente en sus cambios y movimientos internos para producir energía.  

Nuestro cuerpo humano sería comparable a un motor de crear energía de vida. Los alimentos y el oxígeno que respiramos son los combustibles para el cuerpo. Las personas que se quejan de tener un “metabolismo lento” lo hacen porque han observado que por alguna razón que desconocen su cuerpo no parece generar suficiente energía. Además de que tienen una fuerte tendencia a ganar peso se sienten generalmente cansados y faltos de energía. Cuando el metabolismo está lento la persona tiene la sensación de que “engorda hasta de mirar la comida”. Mientras tanto, siempre existen a su alrededor algunos de esos famosos “flacos” que pueden comer todo lo que deseen y simplemente no engordan.

El cuerpo humano parece tener sólo dos posibles usos para los alimentos que ingerimos: o los convierte en energía para sobrevivir o los convierte en energía para guardar. A la energía para guardar se le llama “grasa”.  Cuando una persona tiene un “metabolismo lento” su cuerpo convierte una parte de los alimentos que ingiere en grasa, energía para guardar. Las personas que tienen un “metabolismo lento” van poco a poco aumentando su acumulación de grasa corporal mientras que a la misma vez se van sintiendo faltos de energía para hacer ejercicios o movimientos con su cuerpo. Dan la impresión de ser “vagos” pero la realidad es que están débiles por falta de energía.

Cuando una persona tiene un “metabolismo lento” tampoco siente deseos de hacer ejercicio con su cuerpo. Esto tiene una razón que generalmente se desconoce, falta de energía. Uno de los errores principales es pensar “lo que fulana necesita es ponerse a hacer ejercicio”. Para ilustrar esto piense por un momento que usted va a ir de tiendas con su chequera para hacer unas compras. En este caso sería aconsejable que usted se asegure de contar con suficiente dinero en su cuenta de banco antes de ponerse a expedir cheques sin fondo. Pedirle a una persona que padece de “metabolismo lento” que se ponga a hacer ejercicios físicos es como pedirle a usted que se vaya a expedir cheques sabiendo que no tiene fondos suficientes en su chequera. ¡Para hacer ejercicios hace falta tener energía! Las personas con “metabolismo lento” tienen muy poca energía y por eso tienden a fracasar en todos sus intentos de mantener un régimen de ejercicios. Antes de hacer ejercicio hace falta tener la energía disponible para gastar. No funciona de ninguna otra manera.  

Por otro lado, la percepción general es que todo el que está gordito es debido a que come demasiado. ¡No hay nada más lejos de la realidad! Inclusive, a muchas de estas personas que padecen de un “metabolismo lento” se les acusa injustamente de “glotonas”. La verdad es que existen personas gorditas que comen muy poco mientras existen también esas otras personas “flacas” que pueden abusar de los dulces y golosinas sin que aumenten ni una onza. Es un problema de “metabolismo lento”. Es un problema que no se resuelve ni comiendo menos, ni contando calorías. Es un problema de metabolismo.

Hay varios factores que reducen el metabolismo que ya se han identificado. Son factores que nada tienen que ver con la comida. Factores como: estrés, hipotiroidismo, diabetes, hipoglucemia (bajones de azúcar), deshidratación, medicamentos antidepresivos, infecciones con el hongo “candida albicans”, deficiencias hormonales y varias más. Véase el sitio de Internet www.metaboforte.com para una discusión más completa de las razones detrás del “metabolismo lento”. La realidad es que sólo si se enfocan las verdaderas causas del “metabolismo lento” se podrá ayudar a una persona.

En fin, existe una nueva ciencia del metabolismo. Pero más importante aún existe ayuda positiva para las personas que padecen de un “metabolismo lento”. La única manera de ayudar a estas personas es comprendiendo las causas verdaderas del problema llamado “metabolismo lento”. Sólo cuando trabajamos con las verdaderas causas de un problema el problema se resuelve.



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